El campo no está hecho para los carritos, ni los carritos para el campo y en verdad a los bebés tampoco les gustan nada, no hay nada como ¡estar pegadit@ a mamá!
Un tranquilo paseo por el campo es un gran estímulo para un bebé, son curiosos insaciables y se emocionan con todo, el vuelo de una mariquita se convierte en un acontecimiento que nos hace disfrutar.
Y antes de seguir el paseo un último capricho, galletas caseras con trocitos de chocolate ¡quién se podrá resistir! Bueno pues ahora ya teneis plan para un día soleado y si os apetece que esta osita y su bebé os acompañen podéis adoptar una parejita aquí.